20 Poemas de amor para dedicar a esa persona que te ha robado el corazón

20 Poemas de amor para dedicar a esa persona que te ha robado el corazón

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¿Estás buscando algunos poemas de amor que puedan expresarle a esa persona todo lo que sientes? La poesía tiene el poder de volver reales los más hermosos sentimientos.

En SOY CURIOSO, queremos que vivas el amor.

Hermosos poemas de amor con el poder de derretir el corazón

Cierra los ojos por un momento y piensa en esa persona que te roba el sueño; imagina tenerla cerca, poder decirle todo lo que sientes por ella, conseguir tocar su corazón con tus emociones.

Si pudieras enmarcar en palabras tus más hermosos sentimientos y regalarlos a esa persona en forma de palabras, seguramente estás en busca de estos poemas de amor y todo el romanticismo que podrías imaginar.

Escoge el que más te guste y sorprende a esa persona amada. Los poemas de amor son una llama que enciende el fuego y la pasión en cualquier relación.

Excelentes poemas de amor que reflejan los más puros sentimientos

1. Amor eterno. Gustavo Adolfo Bécquer

“Podrá nublarse el sol eternamente;

Podrá secarse en un instante el mar;

Podrá romperse el eje de la tierra

Como un débil cristal.

¡todo sucederá! Podrá la muerte

Cubrirme con su fúnebre crespón;

Pero jamás en mí podrá apagarse

La llama de tu amor.”

2. Si me quieres, quiéreme entera. Dulce María Loynaz

“Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra…

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca, Y gris, verde, y rubia,

y morena…

Quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda!… O no me quieras”

3. Contigo. Luis Cernuda

“¿Mi tierra? Mi tierra eres tú.

¿Mi gente? Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte para mi están adonde no estés tú.

¿Y mi vida? Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú?”

4. Bienvenida. Mario Benedetti

“Se me ocurre que vas a llegar distinta

no exactamente más linda

ni más fuerte

ni más dócil

ni más cauta

tan solo que vas a llegar distinta

como si esta temporada de no verme

te hubiera sorprendido a vos también

quizá porque sabes

cómo te pienso y te enumero

después de todo la nostalgia existe

aunque no lloremos en los andenes fantasmales

ni sobre las almohadas de candor

ni bajo el cielo opaco

yo nostalgio

tu nostalgias

y cómo me revienta que él nostalgie

tu rostro es la vanguardia

tal vez llega primero

porque lo pinto en las paredes

con trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostro

me mira como pueblo

sonríe y rabia y canta

como pueblo

y eso te da una lumbre

inapagable

ahora no tengo dudas

vas a llegar distinta y con señales

con nuevas

con hondura

con franqueza

sé que voy a quererte sin preguntas

sé que vas a quererme sin respuestas.”

5. Esclava mía. Pablo Neruda

“Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,

y en él despunta mi alma como una estrella fría.

Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.

Mi propio latigazo cae sobre mi vida.

Eres lo que está dentro de mí y está lejano.

Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.

Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.

Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.

El eco de la voz más allá del silencio.

Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.”

6. Agua Mujer. Juan Ramón Jiménez

“¿Qué me copiaste en ti,

que cuando falta en mí

la imagen de la cima,

corro a mirarme en ti?”

7. Dame la mano. Gabriela Mistral

“Dame la mano y danzaremos;

dame la mano y me amarás.

Como una sola flor seremos,

como una flor, y nada más…

El mismo verso cantaremos,

al mismo paso bailarás.

Como una espiga ondularemos,

como una espiga, y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza;

pero tu nombre olvidarás,

porque seremos una danza.”

8. Despedida. Jorge Luis Borges

“Entre mi amor y yo han de levantarse

trescientas noches como trescientas paredes

y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.

Oh tardes merecidas por la pena,

noches esperanzadas de mirarte,

campos de mi camino, firmamento

que estoy viendo y perdiendo…

Definitiva como un mármol

entristecerá tu ausencia otras tardes.”

9. Polvos de amor. Francisco de Quevedo

“Amor postrero más allá de la muerte.

Cerrar podrá mis ojos la postrera

Sombra que me llevare el blanco día,

Y podrá desatar esta alma mía

Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera

Dejará la memoria, en donde ardía:

Nadar sabe mi llama el agua fría,

Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,

Venas, que humor a tanto fuego han dado,

Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;

Serán ceniza, mas tendrá sentido;

Polvo serán, mas polvo enamorado.”

10. Soneto V. Garcilaso de la Vega

“Escrito está en mi alma vuestro gesto…

Escrito está en mi alma vuestro gesto

y cuanto yo escribir de vos deseo;

vos sola lo escribistes, yo lo leo

tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;

que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,

de tanto bien lo que no entiendo creo,

tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;

mi alma os ha cortado a su medida;

por hábito del alma misma os quiero;

cuanto tengo confieso yo deberos;

por vos nací, por vos tengo la vida,

por vos he de morir y por vos muero.”

11. Dame la mano. Gabriela Mistral

“Dame la mano y danzaremos;

dame la mano y me amarás.

Como una sola flor seremos,

como una flor, y nada más…

El mismo verso cantaremos,

al mismo paso bailarás.

Como una espiga ondularemos,

como una espiga, y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza;

pero tu nombre olvidarás,

porque seremos una danza.”

12. Te amo por ceja. Julio Cortázar

“Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores

blanquísimos donde se juegan las fuentes

de la luz,

te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza

de cicatriz,

voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y

cintas que dormían en la lluvia.

No quiero que tengas una forma, que seas

precisamente lo que viene detrás de tu mano,

porque el agua, considera el agua, y los leones

cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,

y los gestos, esa arquitectura de la nada,

encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.

Todo mañana es la pizarra donde te invento y te

dibujo,

pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese

pelo lacio, esa sonrisa.

Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino

es también la luna y el espejo,

busco esa línea que hace temblar a un hombre en

una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.”

13. Amor. Pablo Neruda

“Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte

la leche de los senos como de un manantial,

por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte

en la risa de oro y la voz de cristal.

Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos

y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,

porque tu ser pasara sin pena al lado mío

y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-.

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría

amarte, amarte como nadie supo jamás!

Morir y todavía

amarte más.

Y todavía

amarte más

Espero que hayas disfrutado estos maravillosos poemas de amor  que realmente sorprenderán y llenarán de romance tu relación de pareja.

Muchas veces no sabemos cómo expresarnos de la mejor manera, cómo hacerle saber a esa persona que nos vuelve locos, que daríamos todo por ella, que nos hacen falta palabras para expresarle lo que sentimos, y es cuando se acaban las palabras que inician los poemas de amor para expresar lo incansable, lo milagroso y esencial del amor.

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