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El Benching es una práctica amorosa muy cruel

El Benching es una práctica amorosa muy cruel

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Una práctica amorosa muy cruel: El Benchig es una de esas palabras de moda que describen comportamientos de ciertas personas en el amor que dan puntazos hirientes directo al autoestima.

Esta historia te dejará muy claro como funciona esta dolorosa práctica en el amor.

Te contaré como el benching una práctica amorosa muy cruel, arruinó completamente mi autoestima

Siempre he sido una mujer independiente, dueña de mi decisiones y de mi área económica siempre me he hecho cargo. Me he dado a conocer como una mujer exitosa y empoderada. No entiendo porque esta imagen ha causado que mis relaciones sentimentales sean bastante difíciles de llevar.

Por eso hoy quiero contarte como el benching acabó con el autoestima de una mujer “empoderada”.

Hace un año por medio de una amiga conocí a un hombre que parecía sacado de una película romántica, muy atractivo y por su perfil de Instagram, era bastante adinerado y divertido.

Teníamos en común aspectos referentes a los negocios y esa fue “la razón” o la excusa para acercarme a el. Empezamos a hablar constantemente por Instagram, sobre de temas del negocio, me encantaba su sentido del humor y la forma caballerosa como siempre se refería a mi.

Pasaron 2 meses y decidimos conocernos personalmente, planeamos una cita en una zona campestre a las afueras de la ciudad, pues coincidíamos en que nos gustaban los lugares tranquilos.

Todo fue perfecto, el estaba guapísimo incluso mejor que en sus fotos de Instagram, yo sentía como si nos conociéramos desde hace muchísimo tiempo, me sentí confiada y ese fue mi error.

Confié cosa que no hacía con frecuencia, pero así fue… el me gustaba mucho y pues esa noche fuimos a un motel y pasamos la noche juntos.

El siguiente día el me llevó el desayuno a la cama y me trató muy bien, nos despedimos amorosamente.

práctica amorosa

Por cuestiones de trabajo ese mismo día salí de viaje y esperaba seguir en contacto con el por whatsapp le escribí en la tarde y no recibí respuesta.

Yo pensé que quizá estaba siendo un poco intensa y dejé que las cosas siguieran fluyendo como lo habían hecho hasta el momento. Un par de días después me respondió el mensaje y me trató igual que siempre, caballeroso, gracioso y mostraba interés por mi.

Me sentí bastante desconcertada, pero ese hombre me gustaba mucho, no podía sacar de mi mente esa noche que pasamos juntos.

Entonces le respondí el mensaje con la actitud de siempre, al fin y al cabo creí que todo empezaría ahora si a tomar un rumbo mas serio.

Conversamos unas cuantas veces más y le dije que me gustaría que nos volviéramos a ver, nuevamente me dejó en visto.

Ese día me empecé a sentir mal, yo me sentía “encarretada” es esta relación pero era evidente que no era recíproco, no entiendo porque empecé a sentir ansiedad.

Veía todo el tiempo mi celular esperando un mensaje de este hombre, pasaron dos días hasta que vi la notificación de un simple “hola”.

Traté de contenerme para no responder inmediatamente, así que esperé una hora para responder su saludo y su respuesta fue  “me encanta tu foto de perfil” estás hermosa, quiero verte.

Mi corazón se quería salir del pecho, me emocioné demasiado… esa noche nos vimos, todo fue genial. Yo no quise hacer ningún tipo de reclamos porque yo quería reflejar seguridad y confianza en mi misma (cosa que ya estaba perdiendo).

Pasaron los meses y era siempre así, el era un hombre atento, romántico en fin un hombre maravilloso por unos días.

De repente otros no me respondía mensajes y yo siempre ahí, esperando una respuesta, un mensaje, una llamada.

Llegué al punto de pasar noches enteras esculcando su perfil de Facebook, instagram… todas las redes sociales, en búsqueda de algo que me mostrara porque este hombre me trataba así.

Definitivamente ya no era yo, la seguridad que tenía como mujer se quedó metida entre las sábanas de un motel.

Yo misma estaba permitiendo que mis sentimientos hacia el, le dieran la capacidad de tratarme como el plan B.

Un día en mis noches en vela encontré algo llamado “Benching”, que se trata de personas que se dedican a conocer a varias de forma simultánea, al principio resultan muy amables y atentos, responden rápido a los mensajes, muestran interés por la persona y son muy activos en las interacciones de redes sociales.

Es posible que ambas partes lleguen a tener una cita y a intimar, y el objetivo principal es lograr que la otra persona sienta una necesidad por ellos. Una vez esto sucede se distanciará, apareciendo únicamente en momentos puntuales para lograr que no se pierda el interés o ‘enganche’ con ellos.

Eso era lo que estaba pasando, yo era simplemente una de las tantas con las que este hombre intimaba.

Han pasado 3 meses desde que decidí tomar distancia y dedicar tiempo a recomponer eso que yo pensé inquebrantable en mi vida… mi autoestima.

Estoy sola, buscándome nuevamente… amándome y reconciliándome conmigo misma.

Queridas mujeres empoderadas, amar no es sinónimo de sufrir. Si una relación se ha convertido en algo que te roba la paz, que te da tiempos de incertidumbre, inseguridad y esa sensación de estar mendigando, sal de ahí.

Vales mucho

Eres fuerte

Nadie, óyeme bien, nadie vale el amor que sientes por ti misma, no lo pongas en bandeja… mas bien cultívalo y conviértelo en tu lema de vida.

Solo así estarás lista para una buena relación donde más que recibir, tendrás la sabiduría de entender hasta donde es sano dar.