-------------------------------------
Discriminación y racismo, el mal del siglo en Latinoamérica

Discriminación y racismo, el mal del siglo en Latinoamérica

- Por

Cuando nos hablan de discriminación y racismo, los latinoamericanos siempre miramos hacia afuera. Hablamos de las cosas que tenemos que vivir los latinos inmigrantes en países como Estados Unidos, o de los comentarios xenófobos que hace la comunidad internacional en general.

El Mundial de Fútbol 2018 y las Elecciones presidenciales de varios países como Colombia y México, abrieron el escenario para evidenciar que los problemas de discriminación y racismo son algo que no hemos podido superar, y esto se debe principalmente a que estos fenómenos son parte del diario vivir de los latinoamericanos, y hacen parte de forma arraigada a nuestras culturas. Me dirás, estás exagerando, somos nosotros los que nos vemos discriminados en otra parte, pero como siempre es más fácil mirar hacia afuera que hacia adentro, sigue leyendo para que entiendas de qué modo los latinos llevamos la discriminación y racismo en cada uno de nuestros actos.

Discriminación y racismo, el mal del siglo en Latinoamérica

Discriminación y racismo

Fuente

La semana pasada, contra todo pronóstico, AMLO fue elegido como el presidente de México. Las reacciones no se hicieron esperar, hablaban de la lucha de clases, de partidos políticos, de los compromisos que tenía el nuevo presidente de izquierda, y entre comentario y comentario el odio burbujeaba como si de una poción del mal se tratara. Sin embargo, aunque en todos los temas surgían opiniones desagradables, nada fue tan horrendo como las burlas realizadas a Jesús Ernesto, un niño de 11 años, hijo del próximo mandatario mexicano. Las redes se llenaron de insultos para el menor, le decían naco, homosexual, Oompa Loompa, ñero, entre otros apelativos, hasta lo trataron de delincuente, y todo esto sustentado en la apariencia física del niño y en el libre desarrollo de su personalidad.

La escena era desoladora, las mismas personas que hablan en su Facebook de evitar el bullying, estaban atacando a un niño inocente que nada les había hecho. Era perturbador, ver un sin número de adultos sacando sus «mejores chistes» para herir a un menor delante de todos, y seguir en casa con su falsa moral hablando de cambiar el mundo.

Este es solo un ejemplo, porque este tipo de acciones se ven todos los días en los diferentes países latinoamericanos, y las Redes Sociales han servido para llevar esto a una escala mayor.

Discriminación y racismo, un poco de historia…

Creemos que racismo se refiere solo a discriminación frente al color de la piel, sin embargo esto es solo un pequeño punto dentro del universo de la discriminación. El racismo se da por una mentalidad que se cree superior moralmente por cuestiones sociales, económicas y territoriales.

Desde los procesos colonizadores, América se transformo en una cultura híbrida en la que se combinan los rasgos y elementos culturales de los pobladores indígenas, los colonizadores europeos y los esclavos africanos. Sin embargo, esta diversidad no ha sido asimilada y nuestra mentalidad actual es una prueba de ello. Los procesos poscoloniales, los proyectos independentistas latinoamericanos y el desarrollo de las sociedades modernas tienen los ejemplos más contundentes para demostrar que odiamos la diferencia y que la discriminación no es algo que se genera por abismales diferentes sociales, sino que puede aparecer tranquilamente en un mismo grupo de oprimidos.

Los esclavos africanos estaban divididos en diferentes grupos de acuerdo a sus características físicas y a sus funciones, todos eran esclavos y sin embargo se discriminaban unos a otros, por la falsa sensación de poder que les daba tener un rango diferente al del otro. Los procesos de instauración de las naciones latinoamericanas no fueron diferentes, la búsqueda de blanqueamiento de la raza, creó más brechas mentales que separaban a unos de otros, el machismo vs feminismo, los partidos políticos, la lucha de clases, la relación entre civilización y barbarie, las diferencias regionales y culturales, son solo algunos de los elementos que consolidaron la discriminación y racismo como elementos identitarios de los pueblos latinoamericanos.

Este tipo de fenómenos se han dado en la historia de todas las civilizaciones. El sociólogo judío-alemán Norbet Elias, exploro el tema desde diferentes perspectivas, dentro de sus planteamientos, encontramos la teoría de los «Outsider» que en últimas demuestra que la discriminación y el racismo hacen parte de la conducta humana, estos fenómenos no se dan por diferencias notables, sino por que consideramos al «otro» como amenazante sin importar el contexto.

Discriminación y racismo

Fuente

La discriminación y racismo, existen porque tenemos miedo del otro y sus diferencias. Nuestra cultura no ha evolucionado hasta el punto de abrazar las diferencias y comprender al otro desde la diversidad. El 90% de los problemas que tenemos es por falta de empatía, y por una falsa sensación de poder generada por aspectos sociales.

El verdadero reto de latinoamérica es superar sus problemas por medio de la aceptación de la diversidad. No tenemos la autoridad moral para hablar de discriminación y racismo, cuando estamos mirando a nuestro vecino por encima del hombro por el solo hecho de tener un mejor trabajo, o cuando ignoramos al habitante de la calle, porque creemos que somos moralmente superiores, o cuando insultamos a alguien en Redes Sociales, simplemente porque no piensa como nosotros, o cuando usamos frases como «los colombianos somos los mejores» o » nos vamos a volver como Venezuela» creando más prejuicios regionales, cuando ya estamos en edad de dejar de hablar de banderas para empezar a hablar de humanidad.

Para finalizar quiero decir que el caso del hijo de AMLO, es un ejemplo de doble vía. Por un lado, es un ejemplo contundente de que los latinoamericanos manejamos la falsa moral hasta límites inimaginables. Y por otro lado, habla de la sabiduría de AMLO a la hora de guiar a su hijo, es capaz de abrazar su diferencia y de dejar que explore su personalidad desde diferentes matices.

¿Si a AMLO no le importa que su hijo se tinture el cabello, porqué te tiene que importar a ti?