------------------------------------- --------------------------------------------------------------- POPUP MAIL CHIMP
Confesión de una mamá soltera, cosas que no te atreves a decir

Confesión de una mamá soltera, cosas que no te atreves a decir

- Por

Hacer la confesión de una mamá soltera no es fácil, pero aquí va un intento. Nunca imaginé ser madre bajo éstas circunstancias: Soltera, sin casa y sin trabajo.

Muchos dirían que ha sido un error, que debería estar arrepentida… Todo el cuento de ser alguien en la vida y los conocidos sermones que de qué voy a vivir, o qué haremos contigo. Pero, para desenmascarar la realidad es necesario deshacerse de los tapujos y por eso quise hacer esta confesión de una mamá soltera.

Confesión de una mamá soltera

Y es que debemos aceptarlo, no son las más optimas condiciones; pero a esto le añadimos el hecho de que la sociedad espera que nuestra vida sea el perfecto retrato de una familia de catálogo.

*Voz de mí abuelita*
– No mija: Primero son novios, luego consiguen casa, entonces se casan y encargan los hijos que quieran….

Lo cierto es que la vida no es perfecta para nadie, por muy altas o bajas que sean tus expectativas. No podemos controlarlo todo, muchos la tienen más difícil, otros quizás más llevadero. Pero nadie tiene una vida perfecta. Hay que sacarnos esa idea de la cabeza y aprender a ser felices con lo que tenemos.

Esa imagen idílica: los niños jugando con papá, mamá haciendo un delicioso y muy elaborado pastel, mientras cada cabello de su cabeza está en su lugar y se ve preciosa… ¡NO es real!

Muchos de nosotros no tenemos una cena romántica mientras los abuelos cuidan al bebé, ni estamos ahorrando para unas vacaciones en el caribe, ni tenemos fotos perfectas en Instagram con nuestra pareja, ni tampoco nos sacan a comer.

Al contrario, empezamos el día con mil cosas por hacer: algunos malabares, entre preparar el desayuno y poner a lavar la ropa. Alimentar a nuestro retoño, eso sí, con mucha paciencia (las mamitas saben a qué me refiero).

Luego, idear un juego lo bastante creativo para que el bebé se entretenga y así poder sacar la ropa al sol, también restregar y lavar a mano las cosas más sucias: la camisa con espagueti, el barro en los pantalones, el banano, la leche con cereal… Todo mientras tratamos de desayunar.

Luego tratar de organizar la casa al ritmo de La vaca Lola y el ratón de Susanita, pensar en la merienda y adelantar el almuerzo. Hacer un ejercicio de aprendizaje con el bebé (es importante estimular su aprendizaje), recoger el desorden, otra vez; arreglar la cama…  Y de repente, ¡Bum! el espejo…

_ ¿oh cuánto llevo sin depilarme las cejas?… tengo tres barros!!! ¿un juguete enredado en el pelo?

Nos disponemos a arreglarnos un poco, el bebé también debe refrescarse y cambiarse. Un estirón de espalda y brazos para agarrar impulso y corretear un rato al bebé hasta que se deje cargar. Mantenerlo quieto y entretenido mientras lo cambiamos y, no perder la paciencia. Cuando el bebé está vestidito y oliendo rico, quedamos sudorosas y maltrechas por la batalla para cambiar los pañales. Escogemos algo cómodo y medianamente bonito, intentamos solucionar el cabello, pero la mayor parte del tiempo será una cebolla encima de la cabeza.

Así transcurre un día real para una persona real, lleno de altibajos, caos, aprendizaje y muchas manchas. Pero, ante todo: gratitud.

Gratitud porque aunque muchos pueden pensar que las cosas están maltrechas, yo lo veo todo de colores. Porque desde el momento en que despierto con esos pequeños piecitos en mi cara me siento afortunada, porque ser la creadora de sus risas y juegos me hace grande. Porque en mis días no hay espacio para la depresión, ni mucho menos el aburrimiento. Porque cada pequeña cosa que me obsesionaba o me causaba malestar ahora pasa a un segundo plano y te concentras en dar lo mejor de ti. Pensar que las cosas están lejos de ser perfectas, pero así eres feliz y no te cambias por nadie.

Porque al final descubres, como dice un pequeño principito, que «Lo es esencial es invisible a los ojos».

Si te sientes identificada con esta confesión de una mamá soltera compártela con tus amigos para que sepan que la vida es mucho más divertida que una telenovela.

Loading...